SALUTACIÓN A LOS LECTORES

Este blog de análisis y reflexión, nace con la pretensión de contribuir al debate sobre el futuro y la SOStenibilidad del Sistema Sanitario Público en España, desde la óptica de los valores y principios de la Bioética, asumiendo la calidad y la excelencia como imperativos éticos.

lunes, 24 de octubre de 2011

BICICLETAS, SALUD, RIESGO Y RESPETO


Nadie pone en duda lo saludable que es el uso de este vehículo de transporte personal y propulsión humana. La actual bicicleta  tiene ya casi dos siglos y está en pleno uso…. tanto que se cataloga  a una determinada ciudad, como más o menos moderna, según la cantidad de ellas que se ven por sus calles.
Es sana, ecológica, sostenible y económica: está presente en nuestro imaginario colectivo, recordándonos a ciertos países donde su uso es mayoritario (China , Holanda, etc.)
El ciclismo es uno de los deportes más valorados y seguidos, constituyendo sus competiciones, auténticos eventos internacionales: Tour de Francia,  Giro de Italia, Vuelta a España…. Los “esforzados de la carretera” son reconocidos y admirados por todos.
Este invento está unido a la infancia-adolescencia de cada uno de nosotros y constituye un alegre y simpático símbolo del inicio de nuestra libertad y autonomía personal.
Lo expuesto y mucho más, en defensa del artefacto… pero la cuestión a analizar ahora es: el exclusivo hecho de ir montado en una bicicleta… ¿concede derecho de paso absoluto, por cualquier lugar, en todo momento?
¿Tiene lógica que las aceras de nuestras ciudades, hayan devenido en un espacio hostil, arriesgado y peligroso, a causa de las bicicletas?
Como bien la define el diccionario, se trata de un “vehículo” que no funciona a motor, pero no por ello pierde su naturaleza de artilugio móvil y potencialmente lesivo (para quien lo monta y para terceros… que además no lo disfrutan).
En un contexto de escaso respeto hacia el interés y el derecho del otro, la legión de ciclistas que inundan los ámbitos reservados, hasta ahora, a los peatones, se constituye en una de las mayores amenazas urbanas de nuestro tiempo.
Es verdad que faltan carriles exclusivos, que es lo que garantizará la convivencia entre unos y otros, pero... su ausencia no justifica el constante riesgo de atropello, al que estamos expuestos los que caminamos sobre nuestros zapatos.
El ciclista suele proteger su cabeza con un específico casco, pero tiende a descuidar la protección de quienes pasean o deambulan, en una dinámica de sorteo de “bultos andantes” con los que, antes o después, acaba colisionando, normalmente para perjuicio del más débil, por desprotegido y por desprevenido.
Yo he asistido al alcance de un niño, por un atolondrado ciclista que se permitió el lujo de afear la conducta a su madre, por no haberlo tenido suficientemente bien sujeto, evitando que se soltara de su mano (todos sobre la misma acera, por supuesto). En ningún momento se interesó por el daño causado y rápidamente se marchó, montado en su ecológica máquina, por si alguien lo identificaba. Es cierto que una mezquina conducta como la descrita, no permite la generalización del rechazo, pero me temo que no se trata de un solo caso.
Lo anterior contrasta con la actitud mantenida por algunos de estos ciudadanos-deportistas, cuando, circulando por el llamado carril-bici, observan que algún caminante ha “invadido” su territorio. Aparte de pitarle, gritarle y amenazarle con no parar, con frecuencia le insultan estrepitosamente, por el hecho de pasear “por donde no le corresponde”
Lo dicho para bicicletas, es perfectamente aplicable a los de las motocicletas. Los hay que atraviesan plazas y calles peatonales, hasta aparcar su moto donde más les interesa, si es posible, justo en la puerta de su empresa, o del bar al que acuden, sin miramiento alguno hacia quienes por allí se mueven y poco o nada conscientes de la alta potencialidad lesiva del vehiculo que conducen.
En conclusión: A favor de lo saludable, pero en contra del escaso o nulo respeto al otro y de la pésima educación colectiva, también demostrada con este motivo.
Valga como crítica a la absurda e ilegal tolerancia-permisividad, mantenida hacia estas peligrosas conductas, por parte de la autoridad competente… (¿)
¡Si sano es el ejercicio y defendible la bicicleta, más protegible aún, debería ser la integridad física de las personas!

lunes, 17 de octubre de 2011

TODOS SOMOS GRIEGOS


Es cierto que ese país no atraviesa su mejor momento y que tal vez sean los propios griegos, los más responsables de su actual mala situación, pero…
… ¿Acaso no somos los demás, griegos también?
¿No comenzó todo en sus ciudades-estado?
Grecia es la cuna de nuestra cultura, nuestra filosofía, nuestra lógica y nuestro arte, de una de nuestras lenguas madre y de la astronomía, las matemáticas, el olimpismo y la democracia…
¿Puede permitirse el mundo occidental, fruto maduro del helenismo, ver caer a Grecia?
¿Debemos permanecer impasibles, convencidos de que se trata, exclusivamente, de un problema económico?
Todo cuanto hacemos, y la forma en que lo llevamos a cabo, posee una honda impregnación, proveniente de esa mágica tierra, matizado y enriquecido después por Roma… casualmente otro lugar con problemas financieros, como los de España.
Fue España quién trasladó la cultura greco-romana y también la judeo-cristiana al Nuevo Mundo, junto con Portugal (aunque no geográfica, cultural y sociológicamente mediterráneo), otra nación “intervenida” por sus serios problemas monetarios.
¿Qué está pasando con la Europa del “mare nostrum”?
¿Se ha agotado la genialidad de sus gentes?
¿Realmente constituimos una panda de perezosos, malgastadores y derrochadores, a los que no hay más remedio que reconducir?
¿Carecen de ética en Grecia, allí donde se inventó ésta, igual que el canon estético?
¿Somos incapaces de disfrutar del estado del bienestar, sin arruinarlo?
Ésa es la imagen de nosotros, que se está proyectando desde  naciones  germánicas, anglosajonas y escandinavas.
Me parece un análisis parcial, pobre, simplista… y escasamente culto. Seguro que hay otras claves, que no se están contemplando adecuadamente.
Antes, ya sucedió en un país sudamericano tan cercano a los nuestros como Argentina, de la que escuché un comentario, que me sorprendió jocosamente, por lo acertado e inteligente: “los argentinos son italianos, que querrían ser franceses y hablan en español”
¿Seríamos como somos, sin Fideas, Homero, Sócrates, Platón,  Aristóteles o Mirón? ¿Sin Pitágoras o sin Alejandro Magno? ¿Concebimos la Medicina sin Hipócrates? ¿La Física sin Arquímedes? ¿La Geometría sin Tales de Mileto?
Desconociendo lo que pasará con Grecia, ni la deriva que tomarán los acontecimientos en Portugal, Italia, España… o incluso Francia, pero consciente de la gravedad de la situación, aporto al debate esta reflexión:
Hágase lo que se tenga que hacer, pero otórguese el máximo respeto y admiración a la historia de estas naciones, y a las trayectorias de sus pueblos, cuya grandeza, fecundidad y generosidad están en la base de absolutamente todo el saber de nuestra civilización, heredera privilegiada de Grecia y de Roma, y de nuestro siglo de oro, y de la valiente intuición y ambición de los navegantes genoveses e hispano-lusos, y de la revolución francesa…
El teatro universal y el cine, son el hijo y el nieto del drama heleno,  y por lo tanto de Sófocles y de Eurípides.
¡Mucho cuidado con la puesta en escena, en el sur de Europa, de una nueva y contemporánea tragedia griega!

martes, 27 de septiembre de 2011

ROJAZOS Y FACHAS


¿Cuántos años tienen que pasar, desde la tragedia que fue la Guerra Civil Española, para que, además de olvidar y perdonar los disparates que entonces se cometieron, seamos capaces de desterrar la terminología de esa época?
¿Es tan complicado, para los de derechas, asumir que todo el que no piensa exactamente como ellos, no es forzosamente un “rojazo”, y para los de izquierdas, aceptar que cualquiera que es de derechas, no por ello es necesariamente un “facha”?
Lo lamentable del caso es que, la inmensa mayoría de los que utilizan esas malditas y desfasadas denominaciones, no vivieron los dramáticos acontecimientos que se  produjeron en el pasado siglo (por motivos biológicos obvios).
No nos lo podemos tolerar, como nación ni como pueblo. No es útil, ni es sano.
¿Puede aceptarse como normal que, quien considera su posición política más próxima a un partido de izquierdas, crea que el resto, además de estar profundamente equivocados, son correligionarios del “fascio”, o que el ultramontano de derechas tilde, con total naturalidad, de rojos-rojazos a los que no coinciden plenamente con su pensamiento ideológico?.
… Y esto, después de más de 30 años contando con una  Constitución consensuada y plural.
¿Sería mejor que todos, absolutamente todos, pensáramos lo mismo?... ¿Hemos olvidado los odiosos regímenes de partido único, con ausencia de oposición legal y persecución brutal de la clandestina contestación real?
¿Al de “derechas”, le interesa que no exista la “izquierda”, ó a la inversa?
¿Es imposible, no ser de izquierdas ni de derechas: ser “librepensador”, o simplemente “de centro”, o incluso de nada (políticamente hablando) y votar, cada vez, a quién se considere, en ese momento, más acertado en sus propuestas?
El que así obre… ¿es un facha y en los siguientes comicios, un rojazo?
Creo honestamente que esto tenemos que trabajárnoslo conjunta y colectivamente, para homologarnos de verdad al grupo de los países occidentales democráticos.
¡Ya está bien de etiquetas!
¿Quién se arroga la autoridad para establecerlas?
¿Según qué anticuados criterios?
¿A quién beneficia este vestigio del pasado?
¿Con qué derecho, el uno procede a “estabular” al otro?
¿Sabe la inmensa mayoría de la población española que vota en las urnas, lo que fueron: el fascismo, el nazismo, el leninismo o el estalinismo?
¿No se dan cuenta de que, etiquetando al enemigo político con esa radicalidad, son ellos quienes se catalogan como radicales?
Claro que existen extremistas de izquierdas y de derechas, como en cualquier otro país (con frecuencia, poco dotados de inteligencia autocrítica)… pero no todos los de derechas son “fascistas”, ni todos los de izquierdas son “rojazos”… además, existe el centro político, o al menos sociológico, aunque los políticos profesionales, insistan en que no es viable, porque a ellos, más que a nadie, les interesa el bipartidismo. Pobre lugar éste, en el que todo lo que no es "derechona" es... "rojería".
Valga esta reflexión, ante la proximidad de elecciones generales, convocadas ayer (26 de Septiembre) para el día 20 de Noviembre de 2011.

martes, 9 de agosto de 2011

"AGUA PARA TODOS"



Con esta acertada frase, desde la Comunidad Autónoma de Murcia, se reclama el imprescindible líquido elemento para nuestras pre-desérticas tierras.
Ésa ha sido siempre la carencia fundamental de esta región.
El agua que procede del Tajo, es vital para el mantenimiento del actual nivel socioeconómico.
No debe olvidarse que se viene pagando  “religiosamente” desde su llegada, hace más de 30 años.
Nuestra Constitución señala, muy acertadamente, que el agua es un bien común, propiedad de todos los españoles, sin especificar un mayor derecho por exclusivos motivos de cercanía al lugar de origen o porque transcurra por un determinado territorio.
Entendiendo que, si no mayor, tampoco sería lógico un menor beneficio para el lugareño-ribereño. Lo sensato y factible es garantizar el agua a quién la tiene y permitir disponer del excedente al que, de manera tan perentoria, la necesita.
Ahora que se vislumbra una alternativa en la política nacional, de nuevo surgirá la polémica hidráulica y todos deberán demostrar cual es su verdadero grado de racionalidad y solidaridad.
Es un hecho, y así lo afirman los expertos, que unidas la España seca y la  húmeda, contamos con suficiente agua para todos… pues respétese ese dato (coincidente con el anhelado eslogan) y trabájese en su consecución.
Lo producido en cualquier región genera trabajo y riqueza, también para el resto, más aún, si se exporta gran parte de lo cosechado.
Resulta bastante anacrónico y un poco aldeano, aquello de “el agua es mía porque por mi puerta pasa”…
… y ¿para qué están la inteligencia humana, la imaginación y la capacidad técnica, necesarias para diseñar y construir grandes obras públicas de ingeniería?
¿Es el agua salada, exclusivamente de las comunidades costeras? ¿Solo pueden consumir pescado quienes disponen de puertos y de las correspondientes flotas? ¿Exclusivamente acude a la subasta de la lonja, el del restaurante de la ciudad marítima?
Siempre, en Madrid se  ha comido el mejor marisco...¿Lo pescan en el Manzanares?
El comercio (primitivamente, trueque) de bienes y servicios, está en el origen del desarrollo humano. ¿Hemos olvidado que los fenicios vinieron a nuestra península para obtener minerales, aceite, vino, almendra y otros muchos productos mediterráneos, a cambio de baratijas y adornos pobremente manufacturados?
¿Qué pasa con el veraneo de los habitantes del interior? ¿Los multamos  por disfrutar de “nuestras” playas?
¿Se imaginan al policía del calzón corto y blanco, comprobando la residencia habitual de todos y cada uno de los bañistas?
…. El espectáculo sería tan cómico y lamentable como el dialogo que, maliciosa e irónicamente, relato a continuación:

Playa del municipio de Los Alcáceres
Mes de Agosto: Comienzo de las vacaciones
12 horas del medio día
Sol de justicia

Agente uniformado/a-------- Buenos días, por favor, su DNI
Bañista semidesnudo/a------ Pues mire usted, no lo llevo encima
Agente uniformado/a-------- Ya sabe que hay que portarlo siempre
Bañista semidesnudo/a-------Sí… pero hágase a cargo
Agente uniformado/a---------Mañana deberá traerlo
Bañista semidesnudo/a------ Así lo haré.


Día siguiente: Misma playa, misma temperatura, mismos interlocutores:


Agente uniformado/a--------- Buenos días, por favor, el DNI
Bañista semidesnudo/a-------Aquí lo tiene (… ¿donde lo llevaría?)
Agente uniformado/a---------Veo que es usted de Cehegín
Bañista semidesnudo/a-------En efecto, de allí soy y allí vivo
Agente uniformado/a---------Que le sea agradable el baño

Otro veraneante: muy amigo del anterior

Agente uniformado/a-------- Buenos días, su DNI
Bañista semidesnudo/a------ Aquí lo tengo
Agente uniformado/--------- ¿Es usted de Hellín (Albacete)?
Bañista semidesnudo/a-------Si señor, de allí soy
Agente uniformado/a-------- Pues… tiene que abonar una tasa
Bañista semidesnudo/a-----  ¿Es una broma?  No se la ha cobrado a mi “colega”
Agente uniformado/a-------- No señor, es que el Mar Menor es de los murcianos
Bañista alucinado/a---------- Y... ¿si no la pago?
Agente autoritario/a----------Pues... “a remojarse a la balsa de riego manchega”


Hablando en serio:
 ¿Es esta triste y patética parodia, lo que perseguimos para nuestro país?







martes, 26 de julio de 2011

LAS MATRÍCULAS DE LOS COCHES


Hace unos días ha resurgido la polémica referida a la “E” de España, en las placas de matrícula de los vehículos de los ciudadanos catalanes-españoles-europeos. Alguna autoridad (catalana, por supuesto) ha manifestado su conformidad con la sustitución por la pegatina “CAT” de Cataluña (Catalunya)
¿Hasta cuando, el resto de los españoles, tendremos que aguantar tanto desaire, procedente de ese territorio?
¿Cuál es el insalvable problema, en una Europa cada vez más “comunitaria”?
¿No fueron un solo país Suecia y Noruega, y ahora son dos?
¿No estudiamos en el Bachiller aquello de Checoslovaquia, capital Praga… y hoy existen Chequia y Eslovaquia?
La URSS… ¿cuántos países son ahora?
Mejor no mencionar la trágica desmembración de Yugoslavia…
Pero el caso es que nuestro planeta ha seguido girando y, quienes habitaban en esos lugares, han continuado viviendo.
Ya lo dijo, hace 25 siglos, el sabio Heráclito de Éfeso: Nada es, todo cambia.
Siendo de esta manera las cosas y fluyendo absolutamente todo, como lo hacía el agua del río, que motivó la máxima del filósofo, tampoco sería de locos  plantearnos la posibilidad de que dejaran de ser “forzosamente españoles”… … evidentemente, si así lo manifestara (clara, indubitada, pacífica y fehacientemente) la inmensa mayoría de su población.
Cinco siglos de unidad, deberían haber generado un fortísimo sentimiento de pertenencia y cohesión. Los americanos lo han logrado en menos de 200 años, pero parece que en nuestro caso, no ha sido así: algo de razón llevaba el conocido y trillado eslogan franquista “España es diferente”
Si esa comunidad autónoma consiguiera dejar de compartir patria con el resto de los “carpetovetónicos”… al siguiente día: ¿saldría el sol por levante, ocultándose por poniente?
¿Dejaríamos de ir cada cual a nuestro trabajo?... el que lo tenga.
¿Cambiaríamos radicalmente nuestras costumbres, afectos, sentimientos, preocupaciones, hábitos y aficiones?
Ya se que el tema es mucho más complicado: desde la historia, la economía, la política, la defensa, la sociología, la administración, la hacienda pública… Pero la geografía es la que es, y existen unas entidades geográficas que son Cataluña y País Vasco, como otras: Galicia, Murcia, Extremadura, Castilla, Canarias, Andalucía, etc.
La continuidad de una España, integrada simplemente por quienes queramos ser españoles… ¿es un escenario absolutamente imposible, impensable e incuestionable?
¿Es razonable obligar a alguien a estar con quien no desea o detesta, a pesar de que la lógica y la dinámica universal caminen en sentido contrario (unión y no dispersión)?
Tienen un idioma propio, unos límites geográficos definidos y un anhelo independentista fuertemente arraigado y… al parecer, muy mayoritario: compruébese lo que ellos consideran evidente… y si así es: óbrese en consecuencia.
Antes o después, Québec dejará de ser parte de Canadá y Escocia de Gran Bretaña…en Bélgica, los flamencos se separarán de los valones, y con absoluta seguridad, no serán esos hechos, los signos del fin de los tiempos… y en nuestro caso: ¿si que han de serlo?
En Europa convive ahora gente con nacionalidad sueca, noruega, checa, eslovaca, bosnia, eslovena, serbia, rusa, ucraniana…y antes no era exactamente así: ¿ha variado por ello el eje de inclinación de la Tierra?
Tal vez, sin Cataluña, se empobrecería España… más pobres, pero sin aguantar la pesada losa del victimismo y sin que continuamente se nos señale con el dedo (o con las armas, como durante muchos años ha sucedido, provocando tanta tragedia y dolor, en otra comunidad autónoma).
Desde el desconocimiento y la ignorancia geoestratégica, sociopolítica y macroeconómica: si su empeño (a mi juicio, anacrónico y equivocado) es no estar con los demás españoles y vender lo que producen, a franceses, belgas, ingleses y alemanes, esto es: si quieren irse, que se vayan… ¡Pijo!

viernes, 15 de julio de 2011

SANIDAD: GRATIS TOTAL


Todos sabemos que la frase que da título a este artículo es, ante todo, un poderosísimo estímulo al consumo… de lo que se trate… da igual: ¡siendo gratis!
Es altamente valorable que el Estado asuma como un deber la protección de la salud de la población, incluyéndola entre sus máximas prioridades. Así sucede en nuestro país, donde está garantizada la asistencia sanitaria, mediante un alto compromiso de  rango constitucional (Art. 43).
Está muy arraigado en el acervo cultural, el hecho de asociar cualquier deber institucional con el correspondiente derecho ciudadano: La obligación legal de atención sanitaria,
genera automáticamente el derecho a la salud de las personas… y no es exactamente así.
Financiado con los impuestos de todos, el Sistema Nacional de Salud vela  para cumplir ese compromiso y para lograr hacerlo con justicia y equidad: Garantía de asistencia universal, no de curación y salud.
Lo hasta ahora manifestado no es discutido por nadie, siendo al contrario reconocido por propios y extraños.
La crisis aparece cuando la absoluta gratuidad provoca el abuso del servicio público… lo que viene sucediendo respecto a la red sanitaria del SNS.
Estamos de acuerdo en que no es lo mismo el valor de una cosa (bien o servicio) que su precio. No siempre lo más valioso cuesta más,  pero el precio sitúa cada artículo de consumo en un lugar determinado, respecto al que ocupan los otros. Antes que la moneda ya existía el trueque.
También constituye otro tópico cierto aquel que proclama “lo que más  importa, ciertamente es la salud”
Por tanto, para poder seguir considerando al máximo el valor salud, tal vez merezca la pena discutir seriamente sobre el precio a pagar por ella.
¿Realmente alguien cree con fe ciega que, a coste cero, seguirá estando para siempre asegurada la asistencia sanitaria que hoy disfrutamos?
¿Tan ciegos estamos que no  observamos lo que está ocurriendo en todos y cada uno de los países que nos rodean?
¿Tenemos en España la vara mágica, de la que no disponen en ningún otro lugar, aunque sean más ricos y socialmente más avanzados?
¿Son todos ellos insolidarios y nosotros más altruistas que el resto del mundo?.. ¿o se trata, una vez más, de un lamentable populismo que nos podría conducir a la ruina?
La compañía que presta el servicio urbano de autobuses en mi ciudad, dice no poder pagar las nóminas de sus empleados, lo que ha provocado un paro total de dos días, con ausencia absoluta de ese transporte público y el correspondiente perjuicio para los usuarios… sin entrar en el análisis y las razones del conflicto, sólo señalar que, con motivo del problema, se ha sabido que no pagan el precio del billete, ni los pensionistas, ni los estudiantes, ni las familias numerosas… claro que eso está muy bien para los agraciados pero, con tanto beneficiario, las cuantas no les salen… o al menos, eso dicen. El Ayuntamiento, muy gentilmente, compromete las subvenciones… pero luego le falta presupuesto para poder compensar a la empresa. La realidad es compleja y las cuentas, aún más.
Más vale pagar un poco al recibir un servicio sanitario de calidad, ya que nuestros tributos nos otorgan a todos el derecho a usarlo y la garantía de su existencia, que asistir a su lenta agonía y posterior defunción, eso sí: no aportando absolutamente nada al utilizarlo y creyendo ingenuamente que esta “ficción”  podrá perpetuarse para siempre.
Conclusión: ¡Copago disuasorio, sin afán recaudatorio, sensato,  razonable y asumible… cuanto antes!.





martes, 10 de mayo de 2011

TONTOS


Los hay donde vayamos: en cualquier lugar, ambiente o corporación. En cada pueblo, ciudad o país… a menudo con mando: en la empresa, la organización, la fundación, la sociedad recreativa, la cofradía, el club, el municipio y la región… Respecto a las profesiones, ninguna está al margen: se encuentran con bata blanca, togados con puñetas, fedatarios públicos y otros altos funcionarios, empresarios, ingenieros, arquitectos, profesores universitarios, investigadores, conferenciantes, uniformados, abogados con bufete, banqueros (pocos), economistas y financieros, escritores y periodistas, tertulianos y opinadores (radiofónicos o televisivos)…
La lengua castellana, en su extraordinaria riqueza, cuenta con innumerables vocablos para designarlos, muchos de ellos, con matices sutilmente definitorios: tonto clínico (imbécil, idiota), tontorrón, tonteras, tonto de nacimiento, tontico, tontín, tonto de capirote, tonto con oposición, tonto con carrera, tonto doble, tonto por familia, tonto de remate… y así, hasta muchos más del ciento. De entre ellos, destacan unos, rematadamente tontos, cada vez más abundantes y perniciosos, tales son los “tontos estimulados, con estudios o ilustrados”. Fácilmente detectables en las tediosas reuniones de las comunidades de propietarios, también en las de padres de alumnos, e incluso en las sesiones parlamentarias, en sesiones hospitalarias anatomo-clínicas ó en las juntas de accionistas. Esos necios (tontos que se tienen por listos, siendo ignorantes, imprudentes y tercos) son especialmente patéticos, por impertinentes, inconsistentes y molestos. Brotan espontáneamente ante cualquier dilema y frente al suceso más nimio. Se auto designan como  líderes, representantes o portavoces. Se crecen oyéndose y gozan sintiéndose escuchados. Lo peor de estos especímenes, es que, teniendo iniciativa, arden en deseos de ponerla en práctica. No estando dotados de mesura, entorpecen y envilecen, degradando el nivel general e insultando al talento y a la cordura del resto de los convocados.
La inteligencia es siempre  referenciada: se es más o menos listo, en relación con otro, que lo es mucho más o mucho menos. Todos presentamos carencias, pero no deja de ser llamativa la falta de lamento sincero al respecto. Nadie se queja de ser tonto… y siendo esto así: ¡tal vez no esté tan mal serlo!
“Ándeme yo caliente y ríase la gente”, escribió D. Luís de Góngora y Argote allá por el Siglo de Oro, y no conocemos a esa gloria de nuestras letras, precisamente porque fuera bobo…, aunque por tal lo tuviera el genial Quevedo.
De modo que, siendo los tontos legión y no protestando ninguno, estando en todas partes y no sintiéndose en alguna de ellas extraños, más nos vale tolerarlos, aguantarlos y compartirlos… pues ellos no descansan nunca y nosotros nos aburrimos o desesperamos, dándoles margen y oxígeno para sus sandeces, así como credenciales, oropeles, distinciones y agasajos, que estimulan su majadería y su poco sentido común.
A veces, hasta los votamos: los designamos y ungimos como nuestros legítimos representantes y además los aclamamos… para después lamentarnos.
Dadas estas paradojas, la cuestión es peliaguda: ¿Quiénes son listos y quiénes tontos? ¿Dónde está el umbral que marca la diferencia? ¿Cómo se establece? ¿Cuál es nuestro lugar en esa clasificación?.
Los zoquetes no suelen dudar: son tercos y convencidos, siendo como es la duda, distintivo de prudencia y sagacidad.
El más tonto se tiene por listo y el auténticamente listo, bien duda de su inteligencia: ¿Quién se enfrenta al mayor problema?.