SALUTACIÓN A LOS LECTORES

Este blog de análisis y reflexión, nace con la pretensión de contribuir al debate sobre el futuro y la SOStenibilidad del Sistema Sanitario Público en España, desde la óptica de los valores y principios de la Bioética, asumiendo la calidad y la excelencia como imperativos éticos.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

ETICA Y RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA


El fin fundamental de todo hospital es el logro de una  atención sanitaria especializada y de calidad. Además, existen otros dos objetivos que siempre se intentan alcanzar, en mayor o menor medida, sobre todo en los centros de carácter público: la investigación y la docencia.
Constituyen las tres tareas básicas de cualquier institución hospitalaria (no sólo las públicas).
Así está asumido por la totalidad de nuestros centros médicos especializados.
Pero existe otro logro alcanzable que, siendo muy importante, no suele estar suficientemente asumido. Se trata de los proyectos de ética y responsabilidad social corporativa.
La ética biomédica es imprescindible y debe impregnar todas las decisiones  de los profesionales… y cuando ha sido plenamente  incorporada por todos ellos, el siguiente paso consiste en que sea la propia institución, la que impulse un original y específico proyecto de RSC.
Lo tienen muchas empresas ajenas al ámbito sanitario, pareciendo lógico que un sector con tan evidente vocación de servicio comunitario, entre con decisión y fuerza en esa dinámica.   
Por lo tanto, considero muy importante que, tras garantizarse la asistencia de calidad, la investigación posible y la docencia (los hospitales son yacimientos de conocimiento científico), se trabaje en la puesta en marcha de planes viables, alcanzables y sostenibles, de buen gobierno y de buenas prácticas.
Se trata de ser respetuosos con el medio ambiente, procesando, reciclando y eliminando adecuadamente los residuos generados y evitando el uso de las energías más contaminantes. Hay que luchar por la mejor conciliación de la vida familiar y laboral de los empleados, así como procurar el beneficio social, hasta el extremo de que éste sea la principal meta de la organización. Debe ser perseguida la eficiencia (los mejores resultados con el menor costo posible) y no sólo la eficacia.
Pero no terminan ahí las acciones socialmente responsables, pudiéndose enumerar toda una serie de actividades, no estrictamente asistenciales (diagnósticas o terapéuticas), pero si muy relacionadas con la salud y el bienestar de las personas. Todas ellas, en armonía con el entorno y dentro de un contexto de autocuidado y responsabilidad compartida, así como de un maduro ejercicio de la ciudadanía.
El deporte mejora la salud y las expectativas vitales, el arte humaniza nuestra existencia y nos hace más reflexivos, generosos y tolerantes. Ambos han de ser estimulados y potenciados dentro del hospital.
Las acciones y objetivos relacionados con la RSC, en ningún momento pueden interferir la esencia fundamental de un centro sanitario, tal es la prestación de la mejor atención médica. Justo al contrario; deben complementar aquellas, dotándolas de perfiles saludables, sociales y humanísticos.
Se trata de conseguir el mayor bienestar para sus empleados, favoreciendo en ellos las mejores actitudes hacia enfermos, familiares y resto de usuarios, además de convencerles e implicarles en la cultura del respeto personal y medioambiental, así como en  la atención a la diversidad cultural (palpable realidad de nuestro país)
Conocemos ejemplos exitosos: hospitales solidarios, hospitales defensores de la lactancia materna, hospitales sin humo (afortunadamente, ahora ya todos), hospitales “amigos de los niños”, etc.
Las claves de un buen proyecto hospitalario de ética y responsabilidad social corporativa son: Responsabilidad, viabilidad, ocio formativo, sostenibilidad, respeto medioambiental, bioética, conciliación, humanización, solidaridad, calidad, compromiso, cooperación, arte y deporte.
Estamos ante una tarea que ha de ser de todos los miembros del centro: directivos, facultativos, enfermeras, auxiliares, celadores, administrativos, trabajadores sociales, personal de mantenimiento, traductores, mediadores interculturales, intérpretes y personal de seguridad, entre otros.
En el Hospital General Universitario Reina Sofía de Murcia, muchos estamos convencido de lo anterior y, habiendo dado ya algunos pasos en esa dirección, intentamos iniciar en breve un proyecto propio de ética y responsabilidad social corporativa.

Artículo anterior:

Hospitales públicos y Responsabilidad Social Corporativa.
Revista “Todo Hospital” , 2008

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